17/12/13

¿Nos ocupamos del mar?

Alberto Pérez Lapastora, se ocupó del mar, una mañana de domingo, en los Bosques de Arenas.

Premios Lazarillo 2013

El pasado día 12 la OEPLI falló los Premios Lazarillo, que serán entregados el 4 de enero en un acto en el Salón del Libro Infantil y Juvenil de Madrid. 
El Premio Lazarillo, el más antiguo en la literatura infantil y juvenil en nuestro país, fue convocado por el extinguido Instituto Nacional del Libro Español en el año 1958 con el fin de estimular la creación de buenos libros para niños y jóvenes. Desde el año 1986 es la Organización Española para el Libro Infantil y Juvenil (OEPLI) la encargada de convocarlos anualmente, con el patrocinio del Ministerio Cultura, en sus dos modalidades: Álbum Ilustrado y Creación literaria. 

En la categoría de Creación Literaria, el ganador ha sido Manel Ballart Piqué con el texto titulado: "Cada gra de raïm"“una obra realista con chispazos de fantasía que integra doce relatos autónomos que acaban por relacionarse entre sí, complementándose”. 
Manel Ballart (Tarragona, 1953) es Licenciado en Filología Catalana y profesor de Lengua y Literatura. Tiene publicados 3 libros: Un músic al jardí (Columna, 2001), con el obtuvo el Premio Pere Calders de Literatura Catalana; Manies a contrallum (Pagès Editors, 2003), que ganó el Premio de Prosa Les Talúries, 2003 y Un riu d ́espigues (Bromera, 2005), Premio de Novel·la Històrica Juvenil Far de Cullera.

En la categoría de Álbum Ilustrado, los ganadores han sido Pablo Albo e Iratxe López de Munáin, con la obra titulada "La mujer más alta del mundo"“una historia sobre la diferencia y la búsqueda de la identidad individual que sorprende, escena tras escena, por el dinamismo de las composiciones y el tratamiento contrastado del color”

22/10/13

Libros y días

¿Qué os parece este almanaque de una de nuestras ilustradoras favoritas?



Los libros y los días. Calendas
Anna Folqué. Ilustraciones Aitana Carrasco

¿En qué víspera beben su elixir amoroso Tristán e Isolda? ¿Cuándo hacen por fin el amor Martín y Avellaneda? ¿Qué día da a luz Orlando? ¿En qué fecha cumple años Robinson? ¿Cuál es el primer día de escuela de Harry Potter? ¿Cuándo ocurrió la muerte de Iván Ilich?

Los libros y los días. Calendas es un almanaque a día vista con sucesos literarios que acontecieron en cada una de las fechas del calendario.
No incluye día de la semana, así que es un calendario "perpetuo".
A diferencia de la versión agenda, se presenta mediante hermosas letras capitulares.

17/6/13

Ciertos días, con sus noches, habito en el bosque


Jueves 6 de junio
Una mañana en el bosque. 
Raúl Vacas, Grupo Primigenius, Rodorín, Federico Martín Nebras, Amalia Gª Bermejo, Dos eran tres, Cecilio Campos

Y en un principio fueron los niños...

Corren por el camino, -¡llego tarde, llego tarde!- gritan a los montes y a los árboles que les entretienen con olores y colores.


¿Sabes tú, niño, qué es el Tiempo?

Pasa y pasa sin poder verlo...
Si le persigues huye corriendo.
Y si te paras y le olvidas
se vuelve manso y lento.
¡Vamos, pues, niño, a perder el tiempo!
Isabel Escudero

Y el bosque se llena de sonidos. Cantan el ruiseñor y la calandria y cantan los niños con palabras y silencios. Abren ojos y orejas y beben de las fuentes y de los cuentos. Ni una mosca altera sus sueños, no hay horizonte para sus miradas. Arriba el azul, abajo la tierra y en sus manos el mundo.






La mañana languidece y el sol de mediodía anuncia el final del sueño. Los niños y las niñas recogen los hatillos. Es hora de desandar lo andando, de rumiar lo aprendido, del descenso lento e inexorable hacia el País de Nuncajamás, o de tal vez, o de será que se era. 
El bosque vuelve al silencio, al rumor del río pero conserva aún los asombros, las onomatopeyas, los ¡ays! del hoy, del ayer y del mañana.

"Durante todo el día el bosque retiene un poco de noche con sus ramas"

Y llega la noche, aún no están todos, irán llegando, como cada año, de lugares remotos. Viejas y nuevas caras se aproximan a la cita. En la esperanza de volver cada año, encuentran muchos la brújula del esfuerzo diario. La brújula que mira al sur.

-"Todas a una"- dice Esther Belver, y Agustín García Calvo apunta desde bambalinas.






Viernes 7 de junio. 
Para los que llegan antes. Gustavo Puerta (crítico) y Oblit Baseiria (librera)

"El crítico es un botánico. El poeta un jardinero"

Elegir un libro, buscar en la memoria lo que fuimos a través de las lecturas, de las historias narradas al amor de la madre y de las velas. Volver a sentir el miedo y el frío, el fuego y el viento.
Hay que distinguir entre lo que nos gusta y lo que es bueno- dice Gustavo Puerta, y añade: - Ser crítico es también ser independiente. El significado simbólico de una mala crítica es grande. Cuando uno critica algo tiene que hacerlo de forma accesible y clara, ser honesto. Tenemos que alejarnos de ese deslumbramiento por las novedades, la literatura, la buena literatura no pasa de moda. Cuando criticamos tenemos que establecer una postura, no vale hacer sólo reseñas. ¿Por qué sustituimos libros buenos de nuestras bibliotecas para cambiarlos por novedades que nada aportan?

Gustavo se sienta con Oblit Baseiria, la librera de Casa Anita, bajo el castaño. Van a hablar de libros, de los libros que les marcaron, de los que desearon leer, de los que les han acompañado en su camino.
Chispea primero y suenan"Tambores" de Reiner Zimnik y "Un día de nieve" de Ezra Jacks Keats.


 


No hay niños en Zimnik, no hay esquemas tradicionales en sus cuentos, tiene una fantástica forma de construir personajes, de contar detalles precisos, es capaz de combinar el detalle individual y el lenguaje oral. Aúna el barroquismo extremo con la simplicidad máxima. 

Keats nos plantea la posibilidad de imaginar antes de experimentar.

Y empieza a llover con fuerza.

"Sin cesar, el árbol toma impulso y estremece sus hojas, sus innumerables alas" (Andrés Suárez)

La casa de Riocantos nos acoge del viento y de la lluvia. Se enfadan los dioses de los bosques, incapaces de comprender la palabra y el gesto de los que no son de los suyos. Intolerantes, nos envían negros nubarrones y nos obligan a refugiarnos de su ira. 
Llueve, luego insistimos.




Charlie Brown, Hugo y Josefina, La libreta del dibujante, El cancionero popular de la Institución de Libre enseñanza, Pelo de zanahoria... Gustavo y Oblit, pasan páginas, muestran ilustraciones, desgranan palabras, pelan conceptos, trocean argumentos... Cocinan a fuego lento sus impresiones ante nosotros, que bebemos y comemos de sus labios para no perdernos en aquel paisaje que nos reclama permanentemente.
"Hay autores que escriben para niños, que escriben para ellos, y hay que reivindicar a estos autores, ellos son los revolucionarios. Recomendar un libro a alguien exige una dimensión de escucha y de pensamiento. Hay que leer por capítulos, respetando la estructura que marcó el autor del texto. Reivindiquemos la lectura en voz alta, recuperemos, con la lectura, la importancia del diálogo y la fantasía. La literatura no es lo efímero, es la eternidad"


  

    
"La base del contar, está en el interés, conseguir el interés es el añadido de ser un creador. Lo pedagógico, la transmisión de valores, eliminan cualquier atisbo de interés. La idea de retomar el interés es una actitud de respeto hacia el otro. De los libros te enamoras poco a poco. La dificultad al leer un libro aumenta el interés."
"leeré, no para hacer crítica, 
sino por mi propia alegría"
(Jules Renard 
Viernes-tarde
El abecedario del bosque. Raúl Vacas (poeta)

Juega Raúl con las palabras mientras siembra un árbol que vemos crecer ante nuestros ojos. Entresaca de nuestra memoria árboles de nuestra infancia y riega adjetivos y sustantivos que vemos florecer en lugares imposibles. 




Tiempo de leer, tiempo de escribir. Por Andrés Trapiello (escritor)
Prólogo. Cómo leer a Andrés Trapiello. Por Jesús Marchamalo (escritor y periodista)


Hay cosas que no pueden decirse, y es cierto. 
Pero esto que no puede decirse, es lo que se tiene que escribir
María Zambrano

Andrés Trapiello mira y reconoce enseguida el bosque. En la voz del poeta valenciano Jesús Ge y los romances de la narradora zamorana Victoria Gullón, intuye que no es el bosque de cualquier cuento, sino el bosque de los sueños, de los pensamientos, de las reflexiones, de las sugerencias, de las utopías que nos hacen seguir caminando. 
Y esa tarde, es también el bosque de Agustín García Calvo, y está Isabel Escudero y hay un burro que asoma las orejas tras un árbol.
No es un bosque cualquiera y así se lo recuerda también Jesús Marchamalo, que vuelve al bosque después de la ausencia del mago Merlino. 
Y Trapiello nos habla del oficio de escritor, de los lugares para, desde, dónde escribir. Nos habla de los escritores, de los lectores, de su gusto por la soledad y el silencio, de su necesidad de expresar, mediante la escritura, lo que no puede o no quiere decir de otra manera. 
Trapiello abre el arca de las palabras.






Viernes-noche. 
"Toser y cantar". Javier Krahe (poeta y cantante)


"Amo la soledad incluso cuando estoy solo (Jules Renard)

Volvemos al Instituto. Aquel que acogió tantas Jornadas, tantos autores, ilustradores, tantos poemas y talleres, tantos encuentros y palabras, aquel que nos acogió hasta que nos exiliaron al bosque. Volvemos para escuchar la poesía de Javier Krahe y sus sátiras divertidas, nostálgicas, a veces irónicas, a veces dulces y tristes como la noche de lluvia que cubre las montañas de Guisando.

"Radiante de salud, en la flor de la edad
me va muy bien en todo con la salvedad

de un hastío tan persistente. "

Javier Krahe







Sábado 8 de junio
Pon un poco de luna en lo que editas

"Cómo quien lanza una bomba, el escritor arroja fuera de sí, de su mundo y, por tanto, de su ambiente controlable, el secreto hallado. No sabe el efecto que va a causar, que se va a seguir de su revelación, ni puede con su voluntad dominarlo. Pero eso es un acto de fe, como el poner una bomba o el prender fuego a una ciudad; es un acto de fe, como el lanzarse a algo cuya trayectoria no es por nosotros dominable."
María Zambrano

Los cinco mejores libros de mi editorial. Por los editores de Bárbara Fiore


"Lo más importante es el detalle", decía Oscar Wilde y los editores de Bárbara Fiore saben mucho de detalles y construyen, como Oscar Tusquets, azoteas perfectas porque, aunque nadie pueda apreciarlas, "Dios las ve".
Los libros de Bárbara Fiore, son ediciones de gran calidad en las que la ilustración se convierte en el valor principal para contar historias y hacer que los niños -de mirada abierta y curiosa- aprendan que “los sueños se hacen realidad si lo deseamos profundamente”.


Sus publicaciones esconden algo de aquel espíritu crítico, aleccionador, maduro, de los años 40, de tratar a los niños como personas racionales, conscientes de sus circunstancias, de la importancia de las pequeñas cosas.

Echar un vistazo a algunas de sus primeras publicaciones como Emigrantes y El árbol rojo de Shaun Tan, La Ola de Suzy Lee o a El pato y la muerte de Wolf Erlbruch supone realizar una inmersión momentánea a un mundo ciertamente real, pero oculto a nuestros ojos prematuramente envejecidos. Imágenes hermosas, cautivadoras, oníricas. Sueños pigmentados que tiñen las páginas de color, de sensaciones. Ilustraciones tan expresivas que hacen de la palabra un ornamento, necesario sin lugar a dudas. 



 


 



La mirada de un títere. Horacio Peralta (Titiritero)


El titiritero argentino Horacio Peralta conoce muy bien la relación mágica que existe entre el titiritero y sus títeres, el amor entre ellos, y la certeza de que uno no podría existir sin el otro. Y también conoce el valor de los silencios, de las miradas, de lo que se intuye sin necesidad de palabras. Quizás un poco de música: Tchaikovsky,  Elton John y Pachelbel y una gran capacidad de improvisar con delicadeza y sosiego.








Éste es un libro y otros libros. Por Hervé Tullet (escritor)

El escritor-ilustrador francés, Hervé Tullet, como el gigante de Oscar Wilde, desafía la lluvia bajo un paraguas que sostiene Esther Roehrich-Rubio (Ed. Kókinos). A su lado, también bajo un paraguas, el contador camerunés, Boniface Ofogo Nkama, traduce, con su dulce acento africano, las palabras de Tullet.
No basta, esta vez, la lluvia, para echarnos del bosque. Florecen paraguas de colores como setas, impermeables y gorros improvisados nos protegen del agua mientras repetimos, como el eco que retumba en las montañas, las onomatopeyas que surgen de las historias de este Licenciado en Bellas Artes y Artes decorativas, apasionado de la literatura infantil (en Francia es conocido como "El Príncipe de los Libros de Preescolar") y que ha creado una nueva forma de contar para los más pequeños. La onomatopeya recupera así el valor que nunca debió perder y adquiere el misterio de lo secreto, de lo innombrable, de lo más primitivo y cercano. Adquiere el valor del humor, de la complicidad, del guiño y la imaginación, en su forma más natural y espontánea.






 

 

También se come en el bosque, y se hacen siestas literarias, que en esta ocasión volvemos a trasladar al viejo Instituto Juana Pimentel. Las nubes vuelven a cubrir el cielo -el cielo está encapotado-Hay que deshacer el camino una y otra vez. Tejer y cantar, caminar junto al río que corre en dirección opuesta a nuestros pasos. Hay que irse, para volver, una vez y otra vez, y una vez más...

"Los árboles, esta tarde de tormenta, están nerviosos" 
"El pie de los árboles de adelgaza hasta desaparecer"
"El agua sueña con ser un álamo"
(Baudelaire)

Y la siesta es silencio con los títeres de Horacio, magia con el mago Pedro Moya, música con el acordeón y la voz de Víctor Manuel Poveda, y dulce con los canastos de cerezas y libros para el Colegio Público "Jaime Balmes" de Elche (VI Premio Pep Sempere) y el Colegio Público "Ramón y Cajal" de Xirivella de Valencia (Accésit)


  

Y también es trabajo y discusión y charla y tiempo de aprender y aprehender. De despejar telarañas, de vaciar cajones, de ordenar y desordenar, de revolver en el desván de la memoria, de desaprender lo aprendido, de inventar cosas nuevas, de mirar más allá de las narices, de perder los miedos, de creer en los horizontes lejanos. Es hora de volver a ser pequeños y pequeñas, y jugar y dejarse llevar, como antes, para recuperar lo que fuimos.

"Las mejores ideas son aquellas que se pueden dibujar."
Valle-Inclán

El idioma secreto me lo enseñó mi abuela.
Y es un idioma que nombra las plantas de tomate, la harina, los botones.
Un día me llamó.
Me dijo que antes de que la muerte se la llevara
quería entregarme algo.
Mi herencia era una caja de galletas con ovillos de lana y boletas de ferretería.
Ahí dentro estaban las palabras… nos dice María José Ferrada
Me gustan las palabras. Me gusta bajar por la mañana
a comprarlas, y elegirlas una a una, como si fueran albaricoques maduros. Nunca se sabe qué palabras van a necesitarse a lo largo del día. Nunca se sabe cuáles sacar en la mochila, o llevar en la maleta, de viaje. Cuántos adjetivos -blanco, oloroso, fértil-,cuántos verbos y cómo conjugados: te quiero, conduzco, abriendo, he estado, supuse…Cuántos artículos indefinidos. Cuántas preposiciones. Ya digo que me gustan las palabras… Nos dice Jesús Marchamalo

Narramos para hacer pasar el pesar. Nos dice Boniface Ofogo Nkama



Manojos: Manos y ojos. Nos cuentan Aitana Carrasco y Miguel Calatayud, que dice Pablo Auladell.

Hay que conformar un lenguaje propio para cada libro. Un reducido muestrario que sólo pertenezca a ese libro. Elegir bien el modelo, ajustar bien el estilo. Construir un lenguaje gráfico, un idioma plástico para cada libro.



Cómo es la Mediateca del colegio "Jaime Balmes" de Elche. Una iniciativa que ha implicado a toda la comunidad escolar y que comprende no sólo la lectura y los documentos que potencian, sino también la imagen y una hemeroteca,  nos cuentan los maestros.



Mientras Gustavo Puerta y Oblit Baseiria nos hablan de Libros sobre la infancia


Mientras Javier de Isusi nos enseña a Mirar y leer la novela gráfica


Y de nuevo llega la noche.
La noche caía. Yo me agaché para recogerla (Jules Renard)
Y volvemos al teatro, para ver un espectáculo de los de siempre, de los que -cómo los buenos libros-nunca pasan de moda. Para ver a La Pera Limonera con su espectáculo: RUCS, una comedia de creación propia en la que dos juglares medievales interpretan múltiples personajes utilizando el lenguaje de la máscara, el clown y los bufones.


Domingo 9 de junio

Espero una rima que no llega nunca. (Jules Renard)

Temprano, muy temprano, el bosque aún bosteza. Poco a poco la gente se reúne de nuevo bajo los árboles, con los amigos,  entre las piedras, sobre la hierba, junto al río.
Hay que debatir cuestiones técnicas, de organización, de continuidad, de transformación. Hay que valorar, sopesar, opinar.. Es la hora de la Asamblea de la Asociación Pizpirigaña.


Y a las 10, el reencuentro con Antonio R. Almodóvar. Después de tanto tiempo, hace ya tantos años, el escritor y profesor sevillano, vuelve a los bosques para hablarnos de los bosques de los cuentos. 

"Cada bosque, en cada cuento, es distinto. Su significado cambia en cada uno de los relatos de tradición oral. Siempre hay que preguntarse qué significa el bosque en cada cuento. Los cuentos tradicionales son duros a veces pero no hay que edulcorarlos para los niños. Ellos y ellas necesitan contrastes fuertes. De la perfección no se vive, se vive de la imperfección. El bosque de los cuentos, es el bosque de los cuentos. No es real, no da miedo, está fuera de la habitación del niño."
Victoria Gullón asoma detrás de un árbol. Como la dama blanca de los bosques, como el hada blanca de los tules y los azules. Canta a Agustín García Calvo junto a Isabel Escudero, junto a Quesia Bernabé, la niña de voz de pozo, de voz de agua. 
Tres mujeres, cierran el bosque, con las llaves de plata del castillo de irás y no volverás.
Tres eran tres.


(Al otro lado del río, por detrás de los chopos, se ve pasar la sombra de un burro.)

¡Qué bien vuestras voces, 
qué bien todos juntos!
¡Amén! ¡Amén!

Crónica del IX Encuentro: Isabel Sánchez Fernández. Bibliotecaria
Fotografías: Isabel Sánchez, Rodrigo Delgado, Mª Jesús Prieto, Isabel Hermosell